Ensacada, depositada y olvidada… ¿Qué ocurre con nuestra basura?
Las hay de todos los colores y en Rapperswil-Jona están decoradas con monogramas: de color naranja para las de 17 litros, verdes para un volumen de 60 litros y rojas para las de 100 litros. Nos referimos a las bolsas de basura que se usan en Suiza. ¿Pero qué es lo que ocurre con esas bolsas una vez las hemos depositado en los contenedores o en las zonas indicadas en la madrugada del día de la recogida?
Los suizos son campeones mundiales del reciclaje de diversos materiales. Vidrio, latas de aluminio, botellas de plástico, papel, residuos orgánicos, aparatos eléctricos y electrónicos se recogen en su mayor parte para su reciclaje o eliminación. Y los desechos residuales que se eliminan en las bolsas de basura de color se aprovechan para la calefacción a distancia y la producción de electricidad.
¿Qué es reciclaje térmico?
La recogida de los desechos residuales en Suiza se lleva a cabo por los municipios que los llevan a las centrales incineradoras. En el cantón de Vaud se encuentra la planta de Tridel en Lausana. Allí se procesan cada año 160.000 toneladas de basura que se transportan por vía férrea. Los hornos de incineración suelen estar en funcionamiento las 24 horas del día.
En un primer paso se trocea la mercancía voluminosa para mezclarla después con el resto de los residuos. A continuación, una grúa grande deposita la basura en los dos embudos de los hornos. En las cámaras de incineración se producen temperaturas máximas de alrededor de 1.000 grados centígrados. Para alcanzar temperaturas tan elevadas se atiza la combustión desde abajo por medio de la conducción añadida de aire. De esta manera se quema la mayor parte de la basura.
La caldera está equipada con tuberías de una longitud total de 42 kilómetros por las que circula el agua. Esta agua caliente se transforma en vapor que a su vez produce electricidad mediante la propulsión de turbinas y generadores. Durante la extracción del vapor, la temperatura de los gases residuales medida en la salida de la caldera baja a menos de 200 grados centígrados. El siguiente paso es la depuración en tres fases: Por medio de filtros electrónicos, un depurador de aire y un catalizador se purifican esos gases de polvo, metales pesados, óxidos y dioxinas. Al final se emite aire depurado a la atmósfera.
30 veces en Suiza
En Suiza abundan las centrales incineradoras de residuos en todas las regiones del país. Muchas de ellas fueron saneadas en los últimos años para cumplir los estrictos límites legales que impone el Reglamento sobre la Protección del Aire. En la actualidad se está construyendo una nueva central energética en Berna. Esta nueva incineradora de basura integrará una central térmica para la combustión de leña, así como una central eléctrica de ciclo combinado de gas y vapor. De esta manera se reutilizan los residuos, la leña y el gas natural para la producción de energía por medio de la calefacción a distancia, la electricidad y el vapor. Ello contribuirá a que la ciudad de Berna logre gradualmente abandonar la energía nuclear.
Enlaces externos
- Asociación Suiza de Explotadores de Instalaciones para el Tratamiento de Residuos (en francés)
- Incineración de residuos urbanos Oficina Federal del Medio Ambiente (en inglés)
- La planta de incineración de residuos urbanos de Lausana (filme, en inglés)
- Central Energética de Forsthaus, Berna. Una planta de incineración de residuos en construcción Inauguración: 2012 (en alemán)
- Legislación federal: Reglamento sobre la Protección del Aire (en francés)




