Relojes especiales: el reloj de cuco

Relojes de cuco en una tienda en Interlaken. A pesar de los clichés no es un producto helvético, sino un invento alemán.© swissworld.org
Abandonando un cliché
Mucha gente cree que también el reloj de cuco es un invento suizo, pero esto no es el caso. El reloj de cuco se inventó en 1738 en la región de la Selva Negra en la Alemania del sur, donde se encuentra aún hoy el principal centro de fabricación.
En todo caso, como los turistas que vienen a Suiza esperan encontrar aquí relojes de cuco, no pueden faltar en el surtido de los negocios especializados.
Es probable que esto ya fuera el caso hacia mediados del siglo XIX. El autor norteamericano Mark Twain descubrió un reloj de cuco en Lucerna y lo incorporó en su novela «Un vagabundo en el extranjero» de 1880:
«Durante años mi aversión hacia los animales se concretizó en el reloj de cuco; y de repente me encontré en la casa misma de esta criatura; no importaba adónde iba, siempre oía ese penoso ‹¡cucú, cucú, cucú, cucú!›… Algunos sonidos son más odiosos que otros, pero yo creo que ningún sonido es tan estúpido, ridículo e irritante como el ‹cucú› de un reloj de cuco. Compré uno para llevármelo a casa y dárselo a una persona determinada, ya que siempre dije que iba a aprovechar la menor oportunidad para hacerle una travesura a este hombre. Pensaba quebrarle una de sus piernas o algo del estilo, pero en Lucerna comprendí inmediatamente que podía dañar su mente. Sería algo más duradero y en todo caso más satisfactorio para mí. Compré pues el reloj de cuco, y si consigo llevarlo a casa, entonces él será una ‹presa fácil», como suelen decir en la jerga minera.»
Enlace externo
- Verdaderos relojes de cuco suizos (en inglés) swissinfo (2006)