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Costumbres alpestres

Compra de quesos en un almacén de un quesero

Compra de quesos en un almacén de un quesero© julia slater / swissworld.org

Retrato estilizado del ascenso de las vacas a los pastos alpestres en un cuadro colocado en la pared de un granero friburgués

Retrato estilizado del ascenso de las vacas a los pastos alpestres en un cuadro colocado en la pared de un granero friburgués© julia slater / swissworld.org

Una manada de vacas desciende de los pastos alpestres

Una manada de vacas desciende de los pastos alpestres al final del verano en Grimentz, Valais© julia slater / swissworld.org

Lucha entre vacas de la raza hérens

Las vacas de la raza hérens poseen un distinguido espíritu luchador© Chablais Tourism

El tradicional reparto de quesos en el valle de Justi, Cantón de Berna

El tradicional reparto de quesos en el valle de Justi, Cantón de Berna© julia slater / swissworld.org

Las vacas y la producción quesera han tenido una gran influencia en los usos y las costumbres de Suiza. Una de estas costumbres relacionada con la producción lechera es por ejemplo la tradición del desfile del ganado vacuno de las llanuras a los pastos alpinos al comienzo de la temporada veraniega.

Las vacas son decoradas con flores para la cañada alpina. En algunas granjas en el país de Gruyere (Friburgo), los campesinos suelen colocar cuadros con fotos de estas vacas decoradas.

En el cantón del Valais son las vacas de la raza hérens (que han mantenido mejor que otras razas el instinto para el orden jerárquico en el rebaño) las que deciden por medio de la pelea cuál de las vacas va a ser la guía del rebaño.

Además de estas peleas espontáneas existen las competiciones organizadas en las cuales se determinan las reinas regionales y hasta cantonales de las vacas. Estas peleas de vacas atraen siempre a muchísima gente interesada o curiosa.

Pastoreo veraniego

El libre pastoreo veraniego del ganado vacuno en los pastos alpinos es una forma de crianza muy arraigada en Suiza. Normalmente son un vaquero y un pastor que se encargan durante el verano del ganado vacuno procedente de distintas granjas.

La principal tarea del vaquero consiste en pastorear el rebaño, ordeñar diariamente las vacas y hacer queso. A finales de septiembre los vaqueros conducen las vacas al valle donde permanecen durante el resto del año.

El pastoreo alpino es un trabajo muy duro y mal pagado. Durante cuatro meses los vaqueros trabajan catorce horas al día. Además, suelen tener muy pocos días libres. Las vacas tienen que ser ordeñadas y la leche tiene que ser tratada también los fines de semana.

Dependiendo de la función que tienen, los vaqueros suelen ganar entre 70 y 150 francos suizos por día, lo que corresponde en el mejor de los casos al 75% de un salario mensual promedio en Suiza. Sin embargo, muchos habitantes de la ciudad sueñan del aire fresco y del atractivo de las montañas puras, que les parece un lugar idóneo para tomar distancia del mundo estresante de la ciudad.

La tarea del pastoreo alpino es una recompensa que supera con mucho la desventaja del sueldo modesto. Por eso no hay pocos juristas, profesores, médicos o artistas que pastorean el ganado durante el verano. El que se quiera encargar de un rebaño en los pastos alpinos tiene que absolver un curso especial y tiene que haber estado por lo menos durante un verano en los Alpes trabajando como pastor.

Muchos pasotas superan la vida dura en los pastos alpinos, otros, sin embargo, se dan cuenta en poco tiempo que el mundo alpino no es un paraíso terrenal, y se dan por vencido para volver a la civilización.

El tradicional reparto de quesos

En el cantón de Berna se celebra el fin del pastoreo veraniego en los Alpes con una fiesta denominada Chästeilet ('reparto de queso').

En el valle de Justi en lo alto del Lago de Thun, se reparta el queso fabricado durante el verano en los pastos alpinos entre los dueños de las vacas. Puesto que no todas las barras de queso son de la misma calidad, se repartan mediante sorteo. El queso es repartido según la cantidad de leche que las vacas de los distintos dueños han producido durante el verano.

Corro vacuno

El arte del canto tirolés, que mucha gente suele asociar con la vida en los Alpes, es una tradición muy conocida en todo el mundo.

Otro uso es el canto del denominado corro vacuno. Con este canto, los vaqueros o pastores reunían las vacas en rebaños. El corro vacuno más célebre es la versión del país de Gruyere. Se llama ranz des vaches y es el himno oficioso de la Suiza francesa.

Este «himno» es tan emocional que antaño las autoridades francesas prohibían a los mercenarios suizos del ejército francés que lo cantaran. Podía causar una añoranza tan grande que empujaba a muchos mercenarios a desertar del ejército.

Pero el himno no sólo conmovía a los mercenarios, también le gustaba mucho a los grandes compositores como Beethoven, Beriloz y Rossini, puesto que llegaron a integrarlo en sus obras musicales.

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