Dichos relacionados con el pan
Como en otras partes en Europa, el pan era también en Suiza el alimento básico durante siglos. Esta estrecha relación y dependencia del pan fue la base para varios dichos y leyendas que, en parte, ya han caído en el olvido.
Frases hechas
- «Pan duro no es duro, lo que es duro es no tenerlo.»
- «Nunca niegues a un pobre o mendigo un trozo de pan porque sino pecas.»
- «Más vale un trozo de pan en el bolsillo que una pluma en el sombrero.»
- «Es más fácil comer el pan que ganárselo.»
- «Hay que apreciar el pan que se come.»
- «Es mejor comer el pan moreno mientras se tenga una buena dentadura.»
Cuando una persona perdía todos sus bienes, se decía en la Romandía (Suiza francófona) que ha «dejado quemar su pan» o que ha «dado la espalda al pan», una frase que a veces también se decía cuando una persona moría.
La expresión «venderse como rosquillas» se conoce tanto en la Romandía como en la Suiza germano-parlante. Además, se utiliza con frecuencia la frase querer «el cinco y el panecillo» en el sentido de quererlo todo para sí sin dejar nada a los demás.
Cuando alguien perdió todas las posibilidades para ganar una competición —por ejemplo un deportista—, se dice en la Suiza germanófona «Är het ke Brot», lo cual significa literalmente «no tiene pan».
Hasta el siglo XIX existía, además, una costumbre muy peculiar para la promesa matrimonial. Si un hombre joven tiraba un pan a la mujer adorada, diciéndole «¡Esto es para el matrimonio!», y la mujer respondía «¡De acuerdo!», entonces era considerada una pareja prometida.