Turismo
Desde hace más de cien años las montañas son comercializadas con éxito por el sector turístico. Las montañas son una de las fuentes de ingresos más importantes del turismo suizo y en muchas regiones alpinas trabaja más del 80% de la población en el sector turístico.
Pero el turismo también tiene sus inconvenientes. La multitud de deportistas que acuden en masa a las pistas en los Alpes son un perjuicio para la integridad de la naturaleza alpina. La industria del ocio supone una amenaza para la región alpina y, con el tiempo, puede destruir la base de su propia existencia.
En la temporada de invierno hay mucha gente que va a las montañas para esquiar o para practicar el snowboard. Para ello se necesita mucha nieve. Con el calentamiento global, los inviernos son cada vez más templados, lo que conlleva a veces una escasez de nieve, sobre todo en zonas bajas.
Por eso se tiene que fabricar nieve artificial con cañones de nieve que a su vez necesitan grandes cantidades de agua. Para producir una capa de nieve de 20 centímetros en una superficie de una hectárea se necesitan 800 toneladas de agua y mucha energía (cerca de 2,8 kWh por metro cuadrado nevado), lo cual es desde el punto de vista ecológico muy alarmante. Además de eso, la producción artificial de nieve es muy cara. No obstante, se utilizan cada vez más máquinas de nieve artificial para mantener en función las pistas de esquí el máximo del tiempo posible.
Algo menos dañino para la naturaleza es el senderismo. La infraestructura de los ferrocarriles de montaña es necesaria también para el excursionismo, sobre todo si se trata de llevar gente anciana o menos activa a las cumbres de las montañas. Lo bueno es que los senderistas no necesitan nieve para sus actividades.
Enlaces externos
- Las pistas con nieve artificial se duplicarán swissinfo (2007)
