Flora alpina

Genciana bávara
© Pro Natura Aletsch

Pulsatilla alpina o sulfúrica
© Pro Natura Aletsch
El edelweiss y la genciana son las dos flores alpinas más conocidas, pero hay otras que también se han adaptado al entorno hostil de los Alpes. La vegetación alpina destaca por su gran variedad de colores que juegan un papel importantísimo para su supervivencia y reproducción. Por una parte, los pigmentos las protegen de los rayos ultravioletas, que son muy intensos en las altas montañas; y por otra, atraen los insectos sin los cuales no se pueden reproducir, más aún en los Altos Alpes donde las condiciones meteorológicas son tan volubles que se reduce mucho el espacio de la polinización.
La naturaleza por tanto las obliga a darse prisa con la producción de sus semillas, antes de que los labradores lleguen a segar el heno. Algunas especies sin embargo que conviven con animales de pasto tienen otros problemas: las flores ‹sabrosas› son devoradas por los animales, con lo cual no les da tiempo a engendrar sus semillas, en cuanto a las que tienen hojas duras y espinosas no corren mejor suerte, puesto que el ser pisada o comida es más o menos lo mismo en lo que a la posibilidad de reproducción se refiere, de modo que la supervivencia de plantas tan delicadas como las orquídeas sólo está garantizada si se encuentran cerca de las rocas o acantilados, lejos de las fuertes pezuñas.
Otras plantas delicadas poseen raigambres resistentes que las protegen de los estragos de animales hambrientos. El terreno pedregoso que van dejando los glaciares en su retirada por el calentamiento global, carece de agua y no contiene ningunas sustancias nutritivas. No obstante, en el espacio de pocos años, plantas especialmente adaptadas logran colonizar estos terrenos aparentemente yermos. Empiezan a colonizarlos los musgos, que, al morir, producen una escasa capa de tierra vegetal. Esta masa orgánica favorece a su vez la aparición de la saxífraga y la linaria.
Pero lo que puede impedir la pervivencia de la flora pionera no es tanto la escasez de tierra, sino más bien la inestabilidad del terreno que se mueve casi constantemente. Incluso las plantas más pequeñas se arraigan con raíces que pueden alcanzar hasta un metro de longitud, y sus semillas subterráneas están preparadas para brotar en cualquier instante si de repente se encuentran sepultadas por piedras.
Los Altos Alpes cobijan además el árbol más pequeño del mundo: se trata del sauce rodeno que es un árbol semiterrícola, puesto que sólo algunas pocas ramas aparecen en la superficie con el tronco enteramente cubierto de tierra. Aunque parezca algo rara la manera de crecer de éste árbol, el estar enterrado bajo tierra le protege de las fuertes ráfagas y de la helada invernal con lo cual puede acumular más y mejor el agua.
Plantas que crecen en la superficie de rocas han desarrollado varias estrategias para arreglarse con la extrema carencia de agua. El escuetísimo suelo no es capaz de retener la humedad, y los fuertes rayos solares hacen que desaparezca la poca que queda. Los vientos fuertes, muy frecuentes a esta altitud, deshidratarían las hojas de una planta normal, pero las alpinas han desarrollado diferentes estrategias: algunas poseen pelos finos que desvían los rayos del sol y forman una especie de almohada aireada que retiene muy bien la humedad; otras especies, en cambio, se distinguen por una capa cérea.
Las plantas carnosas almacenan el agua en sus hojas gruesas, que a veces tienen la forma de rosetones, una curiosa invención de la naturaleza con función umbrátil, en virtud de la cual las hojas se dan sombra mutuamente. Existen además plantas que resisten las sequías al permanecer sus ramas y hojas pegadas al suelo, con lo cual no están tan expuestos al viento. Pero los mejores supervivientes son, desde luego, las especies que combinan varias estrategias a la vez.
Enlaces externos
- Flores alpinas suizas en la Web WSL Instituto Federal de Investigación para el Bosque, la Nieve y el Paisaje (en inglés)
- Eclosión 'in vitro' de la muy alpina edelweiss swissinfo (2005)
- Domesticada la "Edelweiss", flor de los Alpes swissinfo (2001)
