La presentación del chocolate
Tarjetas de colección
Alrededor del año 1860 Suchard tuvo la idea de incluir juegos de tarjetas didácticas en el embalaje del chocolate con el objetivo de asegurarse la fidelidad de la clientela. Los coleccionistas podían al principio canjear las tarjetas por varios regalos. Las tarjetas eran tan solicitadas que se coleccionaban así sin más.
Tarjetas parecidas se añadían a productos de otros fabricantes. Fue un método muy adecuado para atraer el interés de los consumidores en los productos desde una edad ya muy tierna, puesto que los niños son muy propensos a coleccionar cualquier cosa. Muchas tarjetas tenían un carácter educativo, otras, sin embargo, sólo perseguían el objetivo de divertir. Tobler era un internacionalista convencido y apoyaba la lengua internacional ido (una rama del esperanto) que fue empleada en algunas de las tarjetas.
Alentar a los niños a coleccionar tarjetas no era muy bien visto. Las autoridades educacionales de Berna se quejaron porque era un pasatiempo muy caro para los niños, pero peor todavía era la promesa que se dieran diez francos a cada uno que consiguiera coleccionar la serie total de 186 tarjetas. El periódico ginebrino Tribune de Genève advertía que los niños iban a «descuidar sus obligaciones, engañando a sus amigos y robando a los padres» para conseguir las tarjetas.
Tobler se negó a dar marcha atrás. Fue acusado de fraude: se tenía la impresión de que algunas de las tarjetas no aparecían nunca y se suponía que no existían. Tobler admitió que algunas fueron emitidas en cantidades menores, alegando que era obvio que no se podían dar diez francos a cada uno que compraba chocolate por un valor de 18,60 francos. El asunto se decidió en los tribunales en el año 1907: Tobler fue declarado inocente de fraude, porque pudo probar que se habían pagado algunas gratificaciones. Pero en cambio sí fue declarado culpable de organizar una lotería ilegal por lo que tuvo que dejar este negocio a su gran pesar.
Presentación
Suchard alcanzó muy pronto una gran reputación por la elegancia de sus embalajes. Las cintas para las cajas de presentación fueron diseñadas por la joven empresa CIBA de Basilea que hoy pertenece a la multinacional farmacéutica Novartis.
El embalaje, incluso para barras de chocolate, era muy importante. Se empleaban imágenes parecidas a las que se utilizaban en los anuncios: paisajes, escenas familiares, mujeres elegantes, etc.
Kohler compró en 1906 los derechos de una nueva máquina de embalaje automático y estableció una compañía independiente que durante muchos años era la empresa líder en este sector.
Para las cajas más suntuosas el chocolate en folios y papeles se envolvía a mano hasta después de la Primera Guerra Mundial. Este trabajo era muy complicado, monótono, mal pagado y sin posibilidades de ascenso social por lo que era un trabajo de mujer.
Ocasiones especiales
Las dos mayores ocasiones para la venta de chocolate son Navidad y Pascua. Las tiendas en toda Suiza están llenas de figuras de chocolate, bien sea Papá Noel en Navidad o bien en forma de huevos o conejos en Pascua. Las versiones estándar se producen en moldes, versiones más lujosas se hacen a mano.
Pero las distintas regiones del país producen sus propios chocolates conmemorativos para celebrar alguna fecha importante.
También se confeccionan chocolates para celebrar algún triunfo espectacular del deporte suizo como ocurrió con ocasión de la victoria del Alinghi en la America's Cup en 2003. Un confeccionista de renombre hizo un barco de chocolate para dar la bienvenida al equipo Alinghi en su retorno a Ginebra.
Pero también eventos regionales encuentran su reflejo en la confección de chocolate. En Ginebra, por ejemplo, se compran en diciembre soperas de chocolate con verduras de mazapán para conmemorar la «Escalada» de 1602, cuando la ciudad se defendió con éxito contra un ataque de tropas del Duque de Saboya. La sopera representa el pote de sopa que una heroica ama de casa había arrojado sobre las cabezas de las tropas invasoras.
En Zúrich se venden chocolates en forma del muñeco Böögg, cuya quema anuncia el fin del invierno.
Enlaces externos
- Imágenes y descripciones de una serie de tarjetas emitidas por Suchard Suchard (en inglés)


