Neutralidad y aislacionismo

La pregunta en el cartel dice así: «¿Podermos sacrificar nuestros hijos en contiendas ajenas?» Se trata de una cita de Nicolás de Flüe reutilizada con ocasión de un referéndum sobre el rol futuro de las fuerzas armadas suizas.
Los consejos de San Nicolás de Flüe (1417-1487), que predicaba a los confederados de mantenerse alejados de conflictos ajenos, integran un elemento básico de la ideología neutralista de la Confederación y han marcado las pautas en política exterior durante casi quinientos años.
Suiza es, efectivamente, un Estado neutral desde 1515, un estatus que fue reconocido en la Paz de Westfalia en 1648, por primera vez oficialmente declarado en 1674 y reiterado en 1815 por las potencias europeas en el Congreso de Viena, que veían en la neutralidad helvética un elemento importante del nuevo equilibrio europeo. Desde entonces, la neutralidad ha determinado –más que nunca– la política exterior. La neutralidad helvética tiene, pues, una tradición muy larga, más larga que la de otros países neutrales como Suecia (1815), Bélgica (1830), la República de Irlanda (1921), Finlandia (1948) o Austria (1955).
La neutralidad implica que el Estado se mantenga neutral en un conflicto armado en el que participan otros. Los deberes y derechos de los Estados neutrales en tiempos de guerra han sido elaborados por la comunidad internacional en 1907. En tiempos de paz, los Estados neutrales pueden tomar su propio rumbo en política exterior, siempre que no ingresen en alianzas militares como la OTAN, porque si lo hiciesen, perderían su estatus neutral.
Gracias a su neutralidad, Suiza supo protegerse de guerras ajenas y pudo evitar que el país se dejase desintegrar por conflictos exteriores, evitando así que las diferentes regiones lingüístico-culturales buscasen el apoyo en beligerantes opuestos.
Acabado el largo período de la guerra fría, que ha dictado la política global en las décadas de la posguerra mundial, Suiza ha tenido que redefinir su concepción de la neutralidad política. Ha asumido un papel importante en la "Asociación para la Paz" (APP), inaugurada por la Organización del Tratado del Atlántico Norte (OTAN) en 1994; una iniciativa que tiene como objetivo principal la proliferación de la paz y la seguridad en el mundo. Pero Suiza se ha reservado el derecho de retirarse de acciones pacificadoras, si su neutralidad está amenazada.
La entrada en acción de tropas suizas no armadas en el Kósovo, donde los voluntarios suizos intervinieron organizados en divisiones gastadoras, ingresando en las fuerzas internacionales para el mantenimiento de la paz en 1999, ha reanimado el debate sobre la compatibilidad de la neutralidad de Suiza con su papel de mediador internacional.
Un estudio realizado en 2001 ha revelado que el 83 por ciento de los suizos aclaman el principio de la neutralidad. Asimismo ha mostrado que los suizos tienden siempre más a aceptar la intervención de tropas pacificadoras suizas en zonas de conflicto, aunque sí existe una negativa con respecto a la cuestión de armar o no a los militares suizos para su autoprotección.
El 10 de junio de 2001, el electorado suizo aceptó, por escasa mayoría, que el ejército nacional participe en las misiones para el mantenimiento de la paz en regiones de conflicto, aprobando incluso que los militares puedan llevar armas para su autodefensa. El ejército suizo puede además cooperar con ejércitos extranjeros en el intercambio en diferentes tipos de maniobras y ejercicios.
«Tenemos que hablar de Suiza, la Segunda Guerra Mundial y nuestra neutralidad... ‹No sé nada de política›, dijo nuestro anfitrión, ‹pero hay algo que no es justo. Nueva Zelanda prestó su apoyo voluntario a su madre patria, Inglaterra, para salvar Europa de la destrucción. Suiza se encuentra en su centro. ¿Qué ocurrió? A mis dos hijos los mataron, uno en Al Alamein, y al otro en Italia, prácticamente en la puerta de su casa, a 12.000 leguas de mi patria. Y ahora vino del centro de Europa a trabajar en nuestra vaquería y en mi finca, donde mis dos hijos deberían trabajar ahora. Esto no me parece muy justo.› Más tarde, siempre que tocábamos el tema de nuestra neutralidad en Suiza, yo siempre me acordé de esa escena. Todavía puedo oír al neozelandés decir: ‹Esto no me parece muy justo›.»
Heinz Helbling (*1928), lechero suizo en Nueva Zelanda de 1951 a 1954
Enlaces externos
- Mando Internacional de las Fuerzas Armadas Suizas Ejercito suizo (en inglés)
- Grupo para una Suiza sin Ejército GSsE
- Neutralidad - ¿Mito u oportunidad? Panorama Suizo (2005, No. 5)