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Investigación en Suiza

Thomas Spiegelberger examina parcelas experimentales de una antigüedad de 70 años en la Schynige Platte

Thomas Spiegelberger examina parcelas experimentales de una antigüedad de 70 años en la Schynige Platte para un estudio sobre el impacto prolongado de la intervención humana en los ecosistemas montañosos.© Priska Ketterer © nfp48

En cumplimiento de las obligaciones establecidas en la convención de la ONU, investigadores suizos revisan de forma continuada el estado de la fauna y flora en Suiza. El equipo de reconocimiento descubrió entre otras incidencias varias áreas de especies vegetales aún no localizadas. El reconocimiento del territorio reveló además la presencia de algunos animales supuestamente extinguidos —entre los cuales destacan algunos géneros de caracoles—.

 

Suiza posee una biodiversidad de especies muy rica en comparación con otros países. Varios factores han contribuido a ello. En primer lugar, es un país pequeño de ubicación céntrica en Europa. Por consiguiente, constituye un espacio vital que alberga muchas especies que también viven más allá de sus fronteras. En segundo lugar, las regiones climáticas del Tesino y del Valais constituyen hábitats muy particulares que no existen en ninguna otra parte. Y en tercer lugar, los Alpes forman una zona geográfica con una amplia variedad de hábitats diferentes.

 

La diversidad de plantas más alta existe en la vertiente septentrional de los Alpes —un hecho que sorprendió mucho a los especialistas del equipo supervisor suizo, que pensaban que la diversidad fuese más rica en la franja sur—.

 

La biodiversidad ya es muy inferior en la región céntrica de la Planicie —o meseta central—, donde la intervención humana se plasma señaladamente en la agricultura y en los asentamientos urbanos.

 

En otro estudio, científicos han analizado el impacto a largo plazo de la intervención humana en los ecosistemas alpinos. Los resultados de la fertilización y calcificación de los prados alpinos en los años 1930 en un intento de hacerlos más productivos desde el punto de vista agrícola, todavía se pueden notar hoy, a pesar de que desde entonces no se ha vuelto a realizar tal tratamiento. Sin embargo, diversas plantas que antiguamente crecían en dichos entornos praderosos han desparecido casi por completo.