Clima
Muchas partículas reflejan la radiación solar al espacio, contribuyendo con ello a un enfriamiento local de la atmósfera. Otras partículas, sin embargo, producen efectos contrarios y calientan la atmósfera al absorber la luz del sol.
La particularidad del terreno suizo conlleva que se pueden producir constelaciones meteorólogas que favorecen el aparecimiento de inversiones atmosféricas, sobre todo en invierno. El aire frío suele quedar atrapado por debajo de una capa de aire más caliente, impidiendo que el aire contaminado en la capa inferior próxima a la tierra pueda escapar. Es un círculo vicioso porque son los mismos contaminantes que impiden un intercambio atmosférico.
El smog suele extenderse durante el verano en Suiza. Bajo la influencia de la luz solar, los óxidos de nitrógeno y los hidrocarburos (o compuestos orgánicos volátiles) en el aire provocan la formación de ozono que es perjudicial para la salud y el medio ambiente.
En la estación de investigación en la Jungfraujoch trabajan equipos internacionales de científicos para analizar la naturaleza de estas partículas. No se interesan solamente por su interacción con la luz solar sino también por su estructura química y de qué manera influyen en la formación de las nubes.
