Dos reformadores: Zwinglio y Calvino
Suiza es la patria de dos líderes del protestantismo, el primero predicó en la parte germano-parlante del país, en Zúrich, el segundo propagó sus ideas en la Ginebra francófona.
Ulrico Zwinglio (1484-1531)
Zwinglio nació en el seno de una familia de labradores libres en el Toggenburgo, en el este de Suiza, pero se hizo famoso sólo cuando se estableció en Zúrich. Fue un erudito y lingüista excepcional que leía la Biblia en la versión original griega y hebraica. El punto clave de su doctrina residía en el hecho de que la Biblia representase la única guía para la fe y la conducta social y que cualquiera de las reglas o interpretaciones añadidas posteriormente por la Iglesia careciesen de fundamento.
Zwinglio creía que la Iglesia debía ser completamente independiente del «Estado»; y al mismo tiempo pedía que las autoridades seculares sentenciasen leyes conformes con las leyes de Dios.
Trabajaba arduamente para divulgar las ideas de la Reforma en tierras helvéticas y para remodelar la constitución de la Confederación bajo el patrocinio del Protestantismo. Murió en la batalla de Kappel en 1531 contra tropas católicas de la Suiza central.
Juan Calvino (1509-1564)
Calvino se relaciona estrechamente con la ciudad de Ginebra por haberla transformada en la «Roma protestante»; fue un reformador francés que, tras darse a la fuga de la Iglesia católico-romana en 1532, buscaba asilo primero en Basilea y luego en Ginebra.
Ginebra no era todavía un miembro de la Confederación suiza, pero mantenía una alianza con Berna y Zúrich.
Calvino llegó a Ginebra en el año 1536, pero tuvo que abandonar la ciudad al cabo de dos años porque la comunidad se rebeló contra su austeridad moral. No obstante, sus partidarios lo invitaron a volver en 1541. Su gobierno no fue menos austero en su segunda estancia, pero mucho más efectivo. La iglesia obtuvo la preeminencia frente a las autoridades seglares y proporcionó consejos espirituales al gobierno local.
La doctrina teológica de Calvino, que propagaba el trabajo duro y la idea de que la riqueza era una recompensa divina de ésta última, tuvo una repercusión inmensa en el desenvolvimiento del capitalismo moderno. Calvino favorecía la erudición, tanto en las artes como en las ciencias, y promovía, asimismo, la industria manufacturera y el comercio, de lo cual resultó en definitivo la prosperidad económica de Ginebra.
Enlace externo
- Datos biográficos sobre Zwinglio Universidad de Zúrich (en inglés)
