Movimiento obrero
Los beneficios de la prosperidad económica no estaban bien repartidos entre las clases sociales. Las condiciones laborales de las masas obreras eran muy duras. El horario laboral era muy largo. Como en otros países industriales, el trabajo infantil era común en muchas zonas del país.
Sin embargo, con el tiempo se fueron introduciendo mejoramientos para los obreros. Algunos cantones limitaron el horario laboral y prohibieron el trabajo infantil.
En 1877, el electorado suizo aprobó por una muy escasa mayoría la primera ley laboral de Suiza, a pesar de la enérgica oposición de los empresarios que veían en aquella ley «una amenaza seria para la patria». La ley delimitó el horario laboral a 65 horas por semana.
A continuación, algunos empresarios introdujeron su propio sistema de prestaciones sociales, que se componían de retribuciones, cantinas y esquemas de seguros sanitarios.
«Los pobres no están para dar a otros la facultad de hacerse ricos a sus espaldas.»
Neue Zürcher Zeitung, 1859
«Durante muchos años, nuestros niños han trabajado 14 horas al día en las fábricas de por aquí… y esto no impidió que se quedaran sanos y que se hicieran de verdad grandes y fuertes. No olvidémonos que si el ser humano quiere disfrutar del lado positivo de la vida, tiene que hacer grandes esfuerzos, sin los cuales no es posible vivir... Las leyes quieren reducir las horas de trabajo aún más, pero ¿qué van hacer los trabajadores de su tiempo libre sino desperdiciándolo en necedades…? ¿Y cuáles serán los efectos para los padres de estos hijos? La respuesta es muy sencilla, ganarán menos dinero.»
La comisión de enseñanza comunal de Töss en 1858, respondiendo a una propuesta hecha por las autoridades de la enseñanza pública del Cantón de Zúrich para reducir el horario diario de los alumnos de 16 a 12 horas