Portal de información de Suiza

Portal de información de Suiza

Your Gateway to Switzerland

Protección de la esfera privada en materia financiera — el secreto bancario

Compartimientos de caja fuerte en un banco suizo. (nueva ventana)

Compartimientos de caja fuerte en un banco suizo.© swissworld.org

Ningún otro aspecto del sistema bancario suizo suscitó tantos mitos, leyendas y errores como el secreto bancario. Para unos se trata de un componente esencial de Suiza, tan inexpugnable como una fortaleza. Para otros se trata de una institución dudosa, incluso perniciosa, que conviene combatir en el plano político. Estas dos apreciaciones contradicen la realidad: la primera es exageradamente positiva, mientras que el segundo es demasiado negativo. La realidad es otra.

 

El secreto bancario designa la interdicción que tienen los bancos suizos de ceder a terceros informaciones sobre los titulares de sus depósitos; sin embargo, la protección no es absoluta. En cierto modo, el secreto bancario es lo mismo para el banquero como el secreto médico para el médico. El depositario del secreto es el cliente, no el banco. El banco no está autorizado a levantar el secreto bancario por su propia iniciativa, es el cliente quien puede eximirle del deber de guardar secreto y autorizarle o incluso obligarle a comunicar informaciones protegidas bajo el secreto bancario. Los empleados del banco que incumplan esta obligación, pueden ser encarcelados o multados.

 

En diciembre de 2012, el Consejo Federal ha concretizado su estrategia del dinero blanco. Con ello, el Gobierno suizo pone en evidencia su apuesta consecuente con la conformidad fiscal del dinero en la administración de fondos. Con su propuesta de una retención fiscal anónima en el origen con efecto compensatorio, Suiza logra compaginar dos propósitos justificados: el derecho del Estado a los ingresos fiscales, así como los derechos de los ciudadanos a la protección de su esfera privada en asuntos financieros.

 

Fundamentos

El secreto bancario emana de una larga tradición de discreción que fue constitutivo para la reputación de los banqueros suizos. Figura expresamente en el Derecho suizo desde 1934. No se trata sin embargo de una peculiaridad exclusiva de la legislación suiza: el concepto del secreto bancario existe en numerosos países con un sistema bancario y financiero altamente desarrollado, aunque conozcan diferentes modalidades de su aplicación.

 

Límites

El secreto bancario suizo conoce límites esenciales: no encubre a personas que se dedican al blanqueo de dinero,  ni a terroristas u otras personas sospechadas de corrupción u otros delitos graves. Varias disposiciones del Derecho civil, del Derecho de ejecución de deudas y del Derecho de quiebra, del Derecho penal, del Derecho administrativo, así como de la asistencia judicial en causas penales prevén derogaciones del secreto bancario. Éste puede ser levantado tanto por orden de una autoridad judicial como por orden de una autoridad de vigilancia, incluso contra la voluntad del cliente.

 

Además, el Consejo Federal decidió en marzo de 2009 desestimar su objeción contra el artículo 26 del acuerdo modelo de la OCDE para la prevención de la doble imposición. Sobre esta base normativa, Suiza ofrece —a los países con los que mantiene un acuerdo bilateral en materia de doble imposición y según el estándar de la OCDE— asistencia administrativa también en casos de evasión fiscal y no sólo en casos de fraude con sospechas concretas como lo llevaba haciendo hasta ahora. La esfera privada de los ciudadanos sin antecedentes penales queda garantizada.