Mascaradas
Contrastando con los disfraces coloridos de numerosos carnavales del país, la mascarada del Lötschental en el cantón del Valais ofrece una tradición muy distinguida al usar máscaras feroces y salvajes.
La fiesta del Tschäggättä (el término significa moteado) comienza el 3 de febrero y acaba el miércoles de ceniza. Una costumbre antigua no escrita prescribe que sólo los hombres solteros tienen derecho a llevar máscaras.
El hábito de los disfrazados pesa mucho: llevan una máscara tallada de madera, además una túnica de piel de oveja (o cabra) y guantes rellenados con hollín. Con ésta vestimenta fiera puesta, los hombres vagabundean por su pueblo infundiendo espanto y pavor en la gente joven, especialmente en las mujeres solteras. Durante esos días de espectáculo, los Tschäggättä son los dueños absolutos de sus pueblos.
La tradición tiene sus raíces en tiempos lejanos, cuando el valle estaba incomunicado con el mundo exterior durante el invierno. En esa comunidad campesina, dominada por la iglesia católica, las máscaras simbolizaban una contradicción viva de anarquía y rebelión. A diferencia de otras costumbres carnavalescas suizas, el Tschäggättä nunca tenía un estatuto formal o una organización elaborada. Nunca se trató de un desfile bien organizado o de una parada minuciosamente preparada.
La razón de ser de ésta tradición valesana se halla precisamente en el desorden, en el caos del ceremonial. Sólo en los años sesenta se fijó la fecha de las procesiones, cuando la costumbre corría el riesgo de desaparecer porque muchos jóvenes dejaban el valle para buscar trabajo en los centros industriales.
El hecho que el Tschäggättä carece de reglas estrictas, o sea, que es un rito bastante desconcertado, también se refleja en las máscaras: son ejemplares únicos, ninguna es idéntica a otra. Se dice que sus trazas son la expresión orgánica de la naturaleza indomable del valle.
Enlaces externos
- ‘Máscaras, rostros de otros mundos’ swissinfo (2004)
- Máscaras y ruidos en San Silvestre swissinfo (2001)

